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:: Viaje a La Rioja (galería fotográfica)

¡VIAJAR ES UN PLACER!

Una vez más, el viaje realizado por el Club de Autocaravanas Aire Libre Palencia, resultó un placer.

Socios e invitados, gozamos de un fin de semana cordial y muy enriquecedor, porque pudimos hacer turismo integral.

Todo ello resultó hermoso, gracias a la preparación minuciosa de nuestro amigo, colega y socio Florencio.

Aunque la cita primera era en el Monasterio de Yuso, antes había que recorrerse el tramo desde la ciudad de origen, hasta San Millán.

Los que salimos desde Castilla, vamos contemplando las distintas tonalidades que tienen sus tierras; las hojas de los árboles, que pierden su color verde para ir tomando distintos colores, hasta que secas, se desprenden y caen al suelo, dejando un manto mullido, para que sirva nuevamente como abono natural a todo el entorno.

El proceso termina o empieza, según se mire y la vida se va transformando a través de los distintos tiempos naturales.

De Castilla nos adentramos en La Rioja, donde sus viñas tienen un color precioso, mezcla de: rojizo, castaño, amarillo y ocre.

Además de todas estas maravillas, los ríos empiezan a bajar con aguas abundantes y contemplarlos resulta de un sedante extraordinario.

Con todas estas maravillas naturales, nos acercamos a nuestro destino y al llegar a San Millán, en un gran aparcamiento al lado del Monasterio de Yuso, nos esperaban Maribel y Florencio, nuestros anfitriones.

La noche empezaba a oscurecer el entorno, pero a lo lejos, en la estación de esquí de Valdezcaray, la nieve destellaba con los pocos rayos lunares que salían entre las nubes.

Después de las presentaciones, nos damos una vuelta por San Millán para darnos a conocer y visitamos los establecimientos que quedaban abiertos.

En los bares nos reciben con sus buenos vinos y entre copa y tapa, hablamos con ellos de nuestro proyecto autocaravanista y les animamos a que nos apoyen y sirvan de intermediarios ante sus políticos.

Presentadas las "cartas credenciales" a los nativos, volvemos a nuestras autos y una vez recuperadas las fuerzas con un pequeño refrigerio hacemos una reunión a la luz de la luna para contarnos vida y milagros de las últimas semanas.

A una hora prudencial y con una temperatura, mejor de la que dejamos en nuestro querido Valladolid, nos vamos a la camita para descansar.

El sábado, aunque la cita era a las 10,30 h., a algunos se nos pegaron las sábanas, pero así y todo fuimos puntuales y lo único que hicimos fue cambiar la visita, primero Yuso y luego Suso.

De los Monasterios, se puede hablar mucho, pero como son unas obras dignas de contemplación, lo mejor es no comentar nada y recomendar a todos los lectores que los visiten tan pronto puedan, pues los que no los conozcan, se están perdiendo unas maravillas de nuestra arquitectura y los que no los vean desde hace tiempo, tampoco les vendrá mal, volverlos a recordar.

Las visitas fueron guiadas y con todo lujo de detalles, además de las correspondientes anécdotas y chascarrillos que suelen adornar estas visitas.

Sobre la 1 h. nos encaminamos hacia Logroño, donde nos esperaba la siguiente etapa.

En Logroño y en una explanada al lado del campo de fútbol aparcamos todos los componentes de la expedición.

Como la visita a la ciudad era a las 5 h. cada uno comió donde mejor le vino.

A las 5 de la tarde y en la plaza de la Catedral estábamos todos listos para empaparnos de las maravillas de la capital de La Rioja, Logroño.

El guía, puesto por el Excmo. Ayuntamiento, gracias a la mediación del amigo Florencio, nos paseo por todo el casco antiguo, dándonos todo lujo de detalles de lo que nos enseñaba.

Por ver, tuvimos hasta la suerte de visitar la bodega Reja Dorada, que en tiempos perteneció a la familia de la mujer del General Espartero. Es muy difícil visitarla, pero con la mediación de Florencio, no hubo problemas.

También con los comentarios a la visita y de lo que visitamos, se podrían llenar muchos folios, pero nuevamente, lo mejor es recomendar una visita a aquellos que no lo conozcan.

Con ésta visita cultural, alimentamos nuestro espíritu, pero nos quedaba ahora alimentar el cuerpo.

En Logroño, una de las rutas más famosas es la de los "elefantes", parece ser que lleva ese nombre, por la cantidad de trompas que se ven por esa ruta.

El recorrido fue muy agradable, pues una puerta si y la otra también eran bares donde los vinos venían acompañados de suculentas tapas.

Dimos cuenta de todo lo que nos pusieron, aunque de forma moderada, para dejar alto el pabellón.

Finalizada la visita, nos volvimos a nuestras autos y allí, como la noche anterior montamos la tertulia correspondiente, que duró hasta pasada la 1h. de la madrugada.

El domingo, nos pusimos en marcha a las 11h., paseamos por el centro de la capital y nos acercamos a los posibles lugares donde solicitaremos un área.

La gente, aunque no había madrugado mucho, se sorprendía ver un grupo de autocaravanistas, representativos de la mayoría de las provincia del centro-norte.

El recorrido, comentado por Maribel, nos gusto mucho y aunque hacía algunos años que no lo visitábamos, ya muchos detalles, se nos habían olvidado.

Salimos de Logroño pasadas las 12 h. y nos dirigimos a Ollauri, donde nos esperaba la Sra. Alcaldesa.

El recibimiento fue en el Ayuntamiento, donde intercambiamos saludos y unas palabras, en las que se expuso nuestro proyecto de creación de áreas, por el amigo Piter, y la Sra. Alcaldesa, nos contestó que la agradaba mucho y que lo estudiaría.

En el mismo lugar, fuimos agasajados con una botella de blanco para las damas y otra de tinto para los caballeros, por parte del representante de bodegas Paternina y restaurante El Conde.

Terminada la recepción, visitamos las bodegas Paternina (Franco-Españolas), una de las mas antiguas de La Rioja y con una profundidad de mas de 40 metros.

Con todo el recorrido que hicimos por dentro de la bodega, hicimos las ganas suficientes para degustar el riquísimo menú que nos tenían preparado en el restaurante El Conde, situado encima de la bodega; aunque antes nos convidaron a un vino, de los que envejecen en sus bodegas.

El exquisito menú, servido por unos profesionales excelentes, en un marco inigualable, con una mesa bien adornada y unos comensables agradables, hizo que todo resultase muy bien.

Prolongamos la comida hasta que nos quedamos los últimos y con dolor de nuestro corazón, tuvimos que irnos a nuestras autos, para preparar la marcha.

Hechas las despedidas, cada cual se fue encaminando a sus lugares de origen, diciendo un hasta luego, que no será muy tardío, pues hoy he tenido la noticia de que las gestiones de un área van por muy buen camino.

Resumiendo, el viaje resulto muy provechoso, porque conocimos a nuevos colegas, vimos cosas nuevas, disfrutamos de una cocina moderna, de las que ahora dicen de autor y seguramente conseguiremos algún área.

Una vez más y como despedida, vuelvo a decir que casi siempre, ¡viajar es un placer!

Para finalizar, los agradecimientos; en primer lugar a Maribel y Florencio por su saber hacer, como anfitriones; en segundo lugar a los amigos que conocimos y por último a todos los socios del Club que asistieron y que como siempre, saben disfrutar del autocaravanismo.

Desde Valladolid, muchos saludos para todos.

Luis Cuesta

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